La ciudad de Wuhan se encuentra en el centro de todas las miradas como foco inicial de la infección vírica que está causando estragos en gran parte de los países del mundo.

Este hecho, desgraciadamente, eclipsa una transformación que no mucha gente conoce. Esta ciudad china restauró más de 50 hectáreas de tierras degradadas, usadas como vertedero durante varias décadas, en menos de un año.

A orillas del rio Yangtze, a su paso por la ciudad se encontraba el vertedero de Jinkou, produciendo terribles efectos sobre el medio ambiente y los residentes de áreas cercanas.

Un expediente del año 1996 para el Programa de Medioambiente de las Naciones Unidas atestigua la necesidad de ejecutar acciones para frenar la degradación medioambiental en la ciudad, al no ser esta proporcional con los niveles de crecimiento encontrados.

Pasado mucho tiempo, en el año 2014, comenzó la ejecución de un proyecto de restauración ecológica aeróbica, más eficiente y con un coste inferior, lo que suponía un notable ahorro, que con los métodos tradicionales.

Mediante la utilización de nuevas técnicas de plantación, la correcta elección de las variedades introducidas y la incorporación de medidas para la mejora de la tierra, han logrado implantar en la zona un sistema ecológico sostenible.

El proyecto se incluyó en el Esquema de Planificación General Urbana de Wuhan, para mejorar la calidad medioambiental y promover el desarrollo urbano sostenible.

En el año 2015 ya encontramos publicaciones sobre la recuperación lograda en Wuhan.

https://www.c40.org/case_studies/cities100-wuhan-transformation-from-landfill-to-garden

https://fukuoka.unhabitat.org/programmes/scp/china/pdf/Wuhan_EP.pdf

https://www.ecointeligencia.com/2018/01/ciudades-sostenibilidad-urbana-2017-1/