Recientemente, la revista “Science Advances” ha revelado que la humanidad ha generado 8.300 millones de toneladas métricas de plástico desde el comienzo de su producción y distribución a gran escala a mediados del Siglo XX. De esta cantidad, casi un 80% no fue reciclada, sino que terminó en vertederos o incinerada.

La Unión Europea se ha lanzado a resolver este problema promoviendo campañas de concienciación y normativas legales. En 2015 aprobó una directiva para que cada ciudadano europeo use en 2025 como máximo, 40 bolsas de este tipo anualmente.

Además, desde 2018, los países integrantes de la Unión Europea están obligados a informar sobre el consumo anual de bolsas de un solo uso que hacen. Así, países como Alemania han conseguido reducir su uso, bajando de 45 bolsas de media en 2015 a 24 en 2018.

Aún así, todavía quedan países de Europa Central y del este que deben bajar su consumo anual, como Polonia con una media de 300 bolsas anuales.